Sopla el viento matinal. Se aproximan las nubes. Las estrellas residen altas reflejándose en el lago. Se acerca la tormenta. Los ríos precipitan sus caudales. Rugen los cielos por la ira de los Dioses.
Mi vida está seca y la lluvia no deja de caer. No llores, solo susúrrame al oído, borraré los recuerdos, alquilaré mi alma y las estrellas fugaces atravesarán mi corazón. Volando cuervos negros alrededor de mí, no importa lo que pase, permanecerá el sentimiento.
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