Esconderé un trozo de cielo cuando esté durmiendo y caiga el rocío. Beberé de los arroyos y escucharé jugar a los niños mientras repican las campanas perdidas en un cielo lleno de ceniza.
Poetas en una calle vacía, merodeadores de la ciudad, seguid avanzando, luchad contra la adversidad de una vida rota, una y otra vez. Si hay un porqué, si existe una sola razón, conviértete en lo que podrías ser hasta el fin de los tiempos.
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