El mar abraza la orilla. Se respira libertad, suspiran los soñadores, saltan las olas por encima de los corazones invisibles. Alumbran los faros y los marineros regresan a tierra.
Poetas en una calle vacía, merodeadores de la ciudad, seguid avanzando, luchad contra la adversidad de una vida rota, una y otra vez. Si hay un porqué, si existe una sola razón, conviértete en lo que podrías ser hasta el fin de los tiempos.
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