Me estremezco ante el presente, pensando en las penas sufridas. Somos dolor adentrándonos en las realidades. Delirios poderosos e inmensos, arrebatadores de besos, nos separan otra vez dando paso al sufrimiento, siendo tú el prisionero.
Mi vida está seca y la lluvia no deja de caer. No llores, solo susúrrame al oído, borraré los recuerdos, alquilaré mi alma y las estrellas fugaces atravesarán mi corazón. Volando cuervos negros alrededor de mí, no importa lo que pase, permanecerá el sentimiento.
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