El mundo interior es nuestra naturaleza, núcleo, no tiene fin, ya lo decía el caminante arriesgado. Cuando el sol entra en el agua su calma no se detiene. ¿Dónde están las horas que se han marchado si nos esforzamos por destacar?
Poetas en una calle vacía, merodeadores de la ciudad, seguid avanzando, luchad contra la adversidad de una vida rota, una y otra vez. Si hay un porqué, si existe una sola razón, conviértete en lo que podrías ser hasta el fin de los tiempos.
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