El mundo interior es nuestra naturaleza, núcleo, no tiene fin, ya lo decía el caminante arriesgado. Cuando el sol entra en el agua su calma no se detiene. ¿Dónde están las horas que se han marchado si nos esforzamos por destacar?
Mi vida está seca y la lluvia no deja de caer. No llores, solo susúrrame al oído, borraré los recuerdos, alquilaré mi alma y las estrellas fugaces atravesarán mi corazón. Volando cuervos negros alrededor de mí, no importa lo que pase, permanecerá el sentimiento.
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